
FASE PREVIA
Como suele suceder en casi todos los proyectos que se llevan a cabo, las condiciones iniciales en que se fundamentan los mismos son esenciales y muchas veces determinantes para que desarrollen de forma óptima.
La iniciativa y desarrollo de una Agenda Local 21 debe ser impulsada y liderada por la autoridad local, aunque esté apoyado por otros organismos nacionales o regionales, quien debe asumir políticamente la necesidad de alcanzar la sostenibilidad local. Para ello, es la propia administración local la primera que tiene que estar convencida (en todos sus estamentos y departamentos) de la conveniencia, potencia, contenido técnico e implicaciones de este instrumento de gestión. Por ello, un debate interno y un proceso de información y formación, si se cree oportuno, en todos los estamentos de la administración local (dependiendo de su estructura), así como un intercambio de experiencias con otros municipios que ya estén trabajando en Agenda Local 21, se presenta como necesario y conveniente para lograr aunar esfuerzos en pro de una óptima coordinación.
La motivación, el liderazgo y el consenso entre todos los miembros de la autoridad local, y especialmente entre los representantes de los distintos partidos políticos, así como la incorporación de mecanismos de coordinación interinstitucional, son fundamentales para crear una base sólida en la que se asiente el proceso de Agenda Local 21.
De una forma paralela, se debe realizar la misma labor con una orientación motivadora con el resto de ciudadanos, en especial con los sectores sociales más importantes para la consecución de los objetivos de la Agenda Local 21. Dependiendo del contexto de los municipios, las vías de comunicación pueden variar y los sectores a los que se debe acudir, además de los ciudadanos en general, son diferentes en cada caso y se debe estudiar de forma particularizada para cada municipio.
El consenso entre todos los participantes en el proceso de Agenda Local 21 es fundamental, debido a que favorecerá la cohesión en el camino hacia un objetivo común, la sostenibilidad local, que se traduce en una mejora de la calidad de vida.
Una vez considerada y obtenida una aceptación general y positiva hacia la iniciativa de la implantación de la Agenda Local 21 del municipio, las autoridades locales han estar dispuestas a adherirse a los compromisos establecidos en la carta de Aalborg y Lisboa. Con ello, se ratifica el compromiso municipal de alcanzar la sostenibilidad local.
Las autoridades locales deberán redactar una declaración de principios en la que se regirá la corporación municipal. Estos principios, a pesar de ser generales, son muy importantes ya que sobre ellos se establecerán los objetivos y actuaciones que se desarrollarán en el futuro.
1.- DIAGNÓSTICO INTEGRAL
Para la implantación y desarrollo de una Agenda Local 21, y establecer un programa de actuaciones, hay que realizar un diagnóstico que estudie el estado del municipio, en cuanto a su realidad natural, social, económica, etc.
A través de este diagnóstico se observarán tanto las potencialidades y oportunidades, como sus limitaciones y amenazas. De esta forma se conocerá la realidad municipal desde una perspectiva integral, y se podrá disponer de la información necesaria para proponer en la siguiente fase cuáles son los objetivos que se deben conseguir, así como para conocer la gravedad de sus problemas, lo cual ayudará también, en fases posteriores, a la priorización de la consecución de los objetivos.
Los diagnósticos diseñados para las Agendas Local 21 son muy diferentes para cada caso, ya que depende mucho del contexto y características del municipio. Así que se debe diseñar y personalizar un diagnóstico diferente para cada municipio. Muchas veces no se tiene en cuenta la importancia vital de esta fase, que es una de las fases, que más tiempo conlleva, debido a que hay que reunir, procesar, analizar y evaluar mucha información del municipio, que muchas veces no va a estar disponible y que, por lo tanto, habrá que generar, lo que ralentiza el proceso. Una coordinación máxima entre los diferentes estamentos de la administración va a ser clave para que el diagnóstico tenga la calidad deseada.
La fase Diagnóstico, no sólo se realiza en la implantación de la Agenda Local 21, sino que se hace en sucesivos períodos, que se van a ir desarrollando, ya que se debe en todo momento “oscultar" el municipio y observar su estado y evolución (en esto contribuirá un papel importante el sistema de indicadores que se hablará en fases posteriores), así como incorporar en sucesivas fases otras variables que no fueron incorporadas en etapas iniciales.
A modo de ejemplo, dentro de esta fase de Diagnóstico Integral podemos incluir varias etapas:
1.1.- Estudio Integral del Municipio:
Como punto de partida, se puede realizar un proceso de recopilación de toda información sobre las variables que integran la unidad municipal, sean naturales, sociales o económicas, sobre la gestión y política municipales o sobre factores organizativos del municipio.
A partir de las personas que viven en el municipio, y del conocimiento de las funciones que realizan tanto en el ámbito público como privado se puede conocer las percepciones y necesidades respecto al medio ambiente local de los ciudadanos, y ratificar la información obtenida a partir del diagnóstico técnico u objetivo, de manera que el resultado del diagnóstico final no esté desvinculado de la realidad cotidiana. Además, permite completar el diagnóstico, en caso de que no se hayan contemplado en el mismo aspectos perceptibles por los ciudadanos en su día a día. Asimismo, permiten establecer un orden de prioridad en las acciones encaminadas a mejorar su calidad de vida.
Por tanto, esta fase permite cumplir dos objetivos: conocer el municipio objeto de implantación de la Agenda Local 21 para proporcionar el punto de partida para el desarrollo e implantación de la Agenda Local 21 y el inicio del Plan de Participación Ciudadana.
La búsqueda de las fuentes de información, para la elaboración de un documento que contenga los datos recopilados en relación a las variables y ámbitos de acción definidos, estará en relación con la naturaleza de la información necesaria. Estas fuentes de información pueden ser, tanto los técnicos de los diferentes Servicios Municipales como instrumentos de gestión urbana, tales como Plan General de Ordenación Urbana, Normas Subsidiarias, Estudios Específicos del Municipio, etc., sin olvidar la realización del trabajo de campo (entrevistas personales, lectura de informes y estudios...), en definitiva, la obtención de la información cualitativa y cuantitativa referida al municipio y en los formatos necesarios.
Un aspecto muy importante y definitivo en esta fase para una implantación adecuada de la Agenda Local 21 es la comprobación de la calidad de la información recopilada, así como su tratamiento y adecuación a la realidad. Un trato no adecuado de los datos obtenidos puede llevarnos a un equivocado diagnóstico del municipio, con la consiguiente no adecuación del Plan de Acción al municipio en cuestión.
El resultado de esta fase es la detección de la problemática ambiental, económica y social del municipio desde una percepción y visión ciudadana.
1.2.- Diagnóstico Ambiental del Municipio:
El objetivo de esta fase es la elaboración de un documento de Diagnóstico de naturaleza técnica, a partir del tratamiento de la información recopilada en la fase anterior, donde se muestre la situación actual del municipio, y obtener la problemática y las fortalezas o potencialidades del municipio. Para completar este documento, es importante también contar con las aportaciones de los ciudadanos, a partir de la creación de un Foro de Participación Ciudadana.
De esta fase se pueden obtener conclusiones importantes, sobre qué indicadores de estado es apropiado aplicar para la evaluación del estado ambiental del municipio, incidiendo más concretamente en aquellos aspectos o variables más problemáticas que se hayan detectado en el Diagnóstico realizado. Esta lista de indicadores será de gran utilidad en la creación de un Sistema de Indicadores en la fase posterior.
1.3.-Determinación de objetivos
A la luz de los resultados del diagnóstico realizado, y de haber detectado las necesidades del municipio, se deben determinar objetivos de sostenibilidad factibles y concretos (a ser posible cuantificables) que den solución o palien la situación actual insostenible del municipio.
Una vez determinados los objetivos se deben agrupar en varios grupos jerarquizados por su prioridad. La prioridad de los objetivos puede determinarse por diversos criterios, que deben establecerse según cada caso.
El siguiente paso es determinar para los diferentes objetivos o grupos de objetivos, distintas líneas estratégicas de actuación que ayuden más adelante a valorar (mediante un análisis de alternativas en el cual participe de forma organizada la ciudadanía) cual va a ser para cada caso la línea de actuación concreta que ayuden de una forma más óptima a la consecución de objetivos. A continuación se presenta un ejemplo que puede aclarar la finalidad y desarrollo de esta fase de determinación de objetivos.
Es conveniente que, en esta fase, se definan cuales van a ser los indicadores de sostenibilidad, de manera que, por un lado, permitan conocer cualquier variación de la realidad municipal, que es la base del resto del proceso y, por tanto, sea posible un reajuste y redefinición de objetivos, estrategias y acciones propuestas, y, por otro lado, permitan el seguimiento y conocimiento del grado de consecución de los objetivos de sostenibilidad propuestos. Todo ello facilitará la gestión municipal.
2.- PLAN DE ACCIÓN LOCAL
Este plan de acción consta de tres partes diferenciadas:
-Creación de un Programa de Actuaciones.
-Proceso de Información Pública.
-Implantación del Plan de Acción.
2.1.- Creación de un Programa de Actuaciones
El programa de actuaciones, debe desarrollar de forma específica, y como una primera aproximación, aquellas líneas estratégicas elegidas para la consecución de los objetivos determinados.
Para cada programa de actuación debe especificarse una serie de parámetros y conceptos, que se definen a continuación:
Actuación: denominar la actuación concreta a la que se refiere la línea estratégica.
Descripción: breve resumen que muestre la finalidad, objetivos y herramientas de dicha actuación.
Objetivos que cumple: determinación de cuáles de los objetivos expuestos en la fase anterior son los que se consigue cumplir con esta actuación.
Cuantificación del objetivo: valoración cuantitativa y/o cualitativa de la actuación.
Objetivos secundarios: son los objetivos que derivan de la ejecución de los objetivos principales.
Plazo de ejecución: establecimiento del período de tiempo en el que la actuación se va llevar a cabo.
Responsable: determinación de la persona responsable de la actuación.
Participantes: detalle de todas las personas implicadas en la definición y desarrollo de la actuación en cuestión.
Responsabilidades: establecimiento de las responsabilidades de cada miembro implicado en el desarrollo de la actuación, tanto de la persona última responsable como de cada uno de los participantes en el proceso.
Coste de la actuación: precisión del coste de la actuación y búsqueda de posibles fuentes de financiación.
Indicadores: definición de aquellos parámetros que permitan evaluar el grado de cumplimiento del objetivo propuesto.
Observaciones: Otros aspectos que se consideren importantes señalar y que no quedan establecidos en las anteriores categorías (por ejemplo, la normativa de referencia).
Los programas de actuaciones quedarán englobados en el Plan de Acción Local, que deberá ser aprobado inicialmente por el Pleno Municipal.
2.2.- Proceso de Información Ciudadana
Una vez desarrollado todo el programa de actuaciones, es conveniente, con la finalidad de que todo el proceso de las Agendas Locales 21sea realmente participativo, abrir un período de información ciudadana y de presentación de sugerencias y alegaciones, que permita el debate para conseguir un consenso y aprobación del programa de actuaciones, debido a que es el documento que va a vertebrar todo el proceso de la Agenda Local 21.
Este procedimiento, por sus características e implicaciones puede en algunos casos específicos no ser pertinente su puesta en marcha. Debido a que este proceso no es de obligado cumplimiento, aunque si es recomendable, se debe valorar la conveniencia o no de insertar este proceso la según el contexto social y político del municipio en ese momento.
De todas formas, no hay que olvidar que los procesos de información pública denotan un gobierno municipal abierto (a propuestas y modificaciones), más democrático, transparente y comprometido con la opinión de sus ciudadanos que al fin y al cabo son a los que sirven.
Tras este período de alegaciones, se evaluarán e incorporarán al Plan de Acción las alegaciones pertinentes y, posteriormente, se hará una aprobación definitiva del Plan de Acción Local.
2.3.- Implantación del Plan de Acción
Una vez aprobado de forma definitiva el Plan de Acción Local, y ratificado el compromiso de acción inmediata por parte de la autoridad local hacia la sostenibilidad local, el Plan de Acción Local se pone en funcionamiento.
Se ha querido destacar este punto, debido a que es frecuente, que muchos programas de actuaciones muy bien diseñados no salen adelante debido a que no se cuida especialmente la fase de implantación propia del programa. Ocurren fallos de coordinación, de no haber entendido las tareas específicas a realizar, los objetivos a alcanzar, los medios con los que contar, etc.
En esta fase se debe prestar mucha atención, en base a lo que se haya programado previamente, cuidar que cada tarea esté bien administrada, que todos los agentes implicados sepan perfectamente las acciones que deben desarrollar, que se cuente con los medios para llevarlo a cabo, que sepan con que otros agentes deben coordinarse, que conozcan perfectamente en que parte del proceso de las Agendas Local 21 están insertados, que conozcan los responsables de cada fase, etc. En definitiva se realiza una función de coordinación y de apoyo en el inicio del proceso de implantación, para que el paso del papel (declaración de principios, diagnóstico, programa de actuaciones, etc.) a la acción se haga de manera efectiva, y el tren de la Agenda Local 21 no descarrile en este punto. En esta fase de implantación participarán tanto el Foro de Participación iudadana como el público en general.
3.- FASE DE SEGUIMIENTO Y EVALUACIÓN
En esta fase podemos distinguir tres etapas:
3.1.- Creación de un Sistema de Indicadores
La creación de un sistema de indicadores tiene como finalidad:
a) La obtención de datos específicos que permitan el seguimiento del estado ambiental del municipio así como el grado de éxito del plan de acción que se haya implantado.
b) Favorecer la obtención de información de manera rápida y eficaz.
c) Determinar el grado de implicación de los agentes en el Plan de Acción.
d) Ayudar en la gestión municipal y en la toma de decisiones políticas.
e) Obtener una visión integral de los intereses predominantes en el municipio.
Un sistema de indicadores consta principalmente de una lista de indicadores.
Se debe elaborar una lista de indicadores adecuada que sean capaces de medir, con el menor número de indicadores, tanto el estado ambiental del municipio como el cumplimiento o no de los objetivos marcados en el plan de acción del municipio.
La lista de indicadores de estado del municipio, se pueden obtener como conclusión de los resultados del diagnóstico integral realizado. En dicho diagnóstico, se sacan conclusiones, sobre que aspectos son los más preocupantes en el municipio y, por tanto, cuales son los aspectos que merecen una mayor vigilancia. También se deben incluir indicadores que midan el estado de variables, muchas de ellas ambientales, esenciales para la calidad de vida de los ciudadanos, aunque las condiciones de estas variables sean las óptimas, pero que por su importancia merecen una vigilancia constante, éstas variables pueden ser, por ejemplo, la calidad del agua, la calidad del medio atmosférico, etc.
A la lista de indicadores de estado, anteriormente señalados, se le debe adicionar los indicadores derivados de la implantación del Plan de Acción Local, que permiten evaluar el éxito de las actuaciones concretas. Muchos de estos indicadores coincidirán con los anteriores, por lo que al final debe conformarse una lista final de indicadores unificados.
Para lograr los objetivos del sistema de indicadores, éstos deben presentar una serie de características:
-Exactos, inequívocos y específicos.
-Comprensibles y fáciles de interpretar.
-Accesibles y sencillos de obtener.
-Sensibles a los cambios.
-Válidos, verificables y reproducibles.
-Útiles para proporcionar una visión rápida de la situación integral de la realidad municipal.
Sistema de funcionamiento.
El sistema de funcionamiento debe desarrollar, por lo menos, los siguientes aspectos:
¿Cómo se efectúa la medición?
¿Con qué aparatos?
¿En qué condiciones de medición?
¿Con qué metodología?
¿Quién es el responsable de que la medición se efectúe. (persona física, equipo técnico, organismo, etc.)?
¿Con qué temporalidad se efectúan las mediciones?
3.2.- Plan de Seguimiento
El plan de seguimiento consiste básicamente en la asignación de responsabilidades en la vigilancia de la consecución de las actividades y tareas programadas en el plan de acción local, así como en la vigilancia de la evolución de los indicadores, para cada caso, que miden tanto el grado de éxito de la consecución de esas actuaciones como el estado de una variable en concreto (por ejemplo, calidad de agua, calidad atmosférica, empleo, etc.).
3.3.- Proceso de Evaluación
Este proceso consiste en evaluar el grado de éxito en la consecución de objetivos y detectar la tendencia de la gestión del municipio hacia la sostenibilidad local, así como evaluar el grado de compromiso y de implicación de todos los participantes en el proceso de Agenda Local 21, tanto miembros de las autoridades locales como la ciudadanía en general.
Un proceso de evaluación tradicional suele consistir básicamente en la valoración del balance entre los objetivos propuestos y los resultados obtenidos, de tal forma que se compruebe el grado de satisfacción de las expectativas creadas, bajo unos criterios determinados de valoración.
En el proceso de Agenda Local 21, además de que este balance se efectúe, no es lo más esencial de esta fase. Debido a que la Agenda Local 21, como se ha reiterado varias veces a lo largo de este documento, pretende tener un claro sentido de continuidad, lo más importante de este proceso es la detección y mayor concreción de los problemas del municipio y de los fallos o desajustes, del proceso implantado. De esta forma se consiguen dos objetivos fundamentales (alimentación y optimización):
Conocer de forma más profunda los problemas reales del municipio, en base a los estudios, datos obtenidos, comunicación más estrecha entre los diferentes sectores sociales implicados, etc., que ha proporcionado la implantación de una Agenda Local 21. Esta concreción y sobretodo la calidad de esta información, que viene dada del propio proceso de implantación, es fundamental para sacar conclusiones de cara al proceso de retroalimentación que se deberá hacer finalmente y que asegura la continuidad y la garantía del papel de las Agendas Locales 21 como un instrumento de gestión local y autónomo eficaz, en definitiva.
Concretar mucho mejor aquellos aspectos del propio proceso de implantación de las Agendas 21 Local, que permita una optimización del mismo. Estos aspectos se verán con mejor detalle en la fase de retroalimentación de este mismo documento.
Los procesos de evaluación y la metodología a seguir dentro del mismo pueden ser diversos (existen métodos tanto cuantitativos, como cualitativos o mixtos), y deben diseñarse de forma individual en cada caso, pero siempre irán en función de los siguientes aspectos:
-El tipo de programación que se haya diseñado.
-Los recursos materiales y humanos que disponga el municipio.
-El diseño previo de los indicadores ambientales o municipales establecidos.
-Proceso de retroalimentación
La retroalimentación es una fase clave, en cuanto a que cierra el ciclo del procedimiento de la implantación de las Agendas Local 21, pero no con un carácter terminal del proceso (las Agendas Locales 21 no se implantan y mueren al final del proceso), sino todo lo contrario, dado el sentido de continuidad (debe servir como una herramienta de trabajo en la gestión del municipio). Es decir, esta fase pretende volver a iniciar el proceso de la Agenda Local 21 con el enriquecimiento y la alimentación de los resultados, experiencias, éxitos y fracasos, objetivos cumplidos y no cumplidos, incorporación de nuevas circunstancias, políticas, sectores sociales, etc., que ayuden a madurar y desarrollar un instrumento como es la Agenda Local 21.
El hecho de tomar conciencia real de esta fase, normalmente desdeñada, y dedicarla el espacio y tiempo que se merece, es garantía del compromiso que adquiere el municipio con su gestión, y de la continuidad y éxito de la Agenda Local 21 del municipio.
ASPECTOS A TENER EN CUENTA EN ESTA FASE
Debe constar como una fase propia dentro de la programación de actividades, con un período establecido, y un/os responsable/s asignados.
Aunque el proceso de retroalimentación es más evidente e importante al final de todo el procedimiento de implantación de una Agenda Local 21, como en este documento se expone, se debe realizar en todos los niveles y por todos los responsables.
Cuanto mayor sea la comunicación y relación entre los actores y sobretodo responsables, de las diferentes fases, mejor funcionará y mejor se ajustará el proceso de las Agendas 21 Local, a las perturbaciones o incidencias que se produzcan.
Esta fase, no sólo alimenta a unas partes concretas del proceso, sino a todos los niveles, aunque a la larga, la experiencia demuestra que frecuentemente son unas concretas las más susceptibles de recibir esta alimentación que otras. A pesar de ello, no se debe desechar ninguna posibilidad, por lo menos de entrada.
Por último y a modo de conclusión el proceso de retroalimentación tiene como finalidad importante, dar el carácter de continuidad que se le debe aplicar a las Agendas Local 21. Como cualquier otra herramienta, la Agenda Local 21, debe irse modelando y perfeccionándose con el uso y la experiencia, ante la imposibilidad de implantar una Agenda Local 21perfectamente adecuada para el municipio, desde el inicio.
Por tanto la retroalimentación se puede realizar a distintos niveles:
a) Fase Previa de Compromiso: La implantación de una Agenda Local 21, sobre todo en sus primeros años de vida, suele llevar a cambiar, modificar y matizar algunos principios, objetivos generales, que se introdujeron inicialmente, así como a introducir nuevos aspectos que quedaron al margen en su comienzo. A medida que se desarrolla un Agenda 21, los principios suelen concretarse cada vez más y se suelen ir incluyendo nuevos aspectos que el contexto ambiental, sociopolítico y cultural lo va exigiendo en cada momento.
b) Fase Diagnóstico Integral: todo el proceso de implantación de una Agenda Local 21, suele evidenciar, sobre todo a la hora de llevar a cabo las actuaciones, deficiencias en el estudio de muchos aspectos del medio, que no fueron consideradas suficientemente, y que se demuestran necesarias a la hora de programar y llevar a cabo actuaciones concretas.
c) Fase Determinación de Objetivos: esta fase, es una de las fases que más van a ir cambiando, sobretodo si la Agenda Local 21 se está implantando con éxito. La definición y priorización de objetivos, así como la identificación y determinación de las posibles estrategias para llevarlas a cabo, debe ir perfeccionándose, concretándose, además de la introducción de nuevos objetivos, retos y estrategias que demuestran la confianza del municipio en la Agenda Local 21, como instrumento de gestión autónomo.
d) Fase de Acción Local: esta fase es sin duda la fase que más cambios y aportaciones va a recibir del proceso de retroalimentación, debido por un lado a las modificaciones que vayan surgiendo de la alimentación de fases precedentes, así como de los aspectos propios de la fase de acción local, en cuanto a su programación, la participación, la asignación de tareas, el nombramiento de responsables, el establecimientos de plazos y objetivos cuantificados, etc. Todos estos aspectos deberían ir tendiendo hacia la concreción, la optimización y el ajuste de los objetivos a las posibilidades reales del municipio (al principio se suele ser muy optimista), sin perder la ambición y ganas de lograr objetivos importantes.
e) Fase de Seguimiento y Evaluación: a medida que se adquiere experiencia en el proceso de Agenda Local 21 se mejora en la implantación de las acciones contenidas en el plan de acción local y también se va ajustando mucho más todo el sistema de indicadores que constituye el plan de seguimiento.
Organización y Estructura de la Agenda Local 21
Dado que el proceso de Agenda Local 21 engloba a todo el municipio y necesita de la planificación y coordinación adecuadas, es conveniente organizar una estructura específica para su desarrollo e implantación. Es importante que toda estructura tenga, al menos, la representación de cuatro grupos funcionales:
a) Comisión Política: constituida por los delegados del gobierno y el alcalde del municipio en cuestión. Es la encargada de que se cumplan los objetivos de la Agenda Local 21.
b) Comité Ejecutivo: constituido por los responsables de dirigir y coordinar la actuación de todos los grupos que están implicados en el desarrollo del proyecto.
c) Equipo Técnico: formado por los técnicos del Ayuntamiento, Entidades Locales y personas expertas, que por sus conocimientos y experiencias en la materia propondrán y llevarán a cabo los estudios y análisis necesarios para realizar el estudio medioambiental, emitir el diagnóstico de municipio y proponer las estrategias y planes de acción oportunos para desarrollar la Agenda Local 21.
d) Foros de Participación Ciudadana: constituidos por las Asociaciones, Empresarios, Grupos Sociales y Ciudadanos. Es, a través de los foros, donde los ciudadanos participan de manera directa y activa en el proceso de planeamiento, desarrollo y ejecución de la Agenda Local 21.